dilluns, 31 d’octubre de 2011

El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes sino en tener ojos nuevos.

diumenge, 30 d’octubre de 2011

iCREO

UN ESPACIO PARA DESPERTAR Y DESARROLLAR NUESTRA iNTELIGENCIA CREATIVA, RELACIONAL, EMOCIONAL Y ORGÁNICA.

Trabajaremos des de la vivencia, el compartir, el respeto, el amor.

Dos viernes al mes en Happy Yoga Universitat de 19h a 22h, o de 10h a 13h    
 
      

 iCREO
 
Espacio de indagación familiar y de relaciones
 
 
 

divendres, 28 d’octubre de 2011

Ser para acompañar

Conseguir armonizarse plenamente –Ser una/o con el Todo-, abrirnos al fluir de la energía cósmica y permitir que nuestra esencia amorosa aflore en el proceso de acompañar a las/os niñas/os no es una habilidad que –una vez activada-  tan sólo abarque este ámbito de la Vida. Adentrarse en un despertar de tal magnitud es un acontecimiento que penetra en los rincones más recónditos de nuestra alma e invade hasta la última célula de nuestro cuerpo. Es un cambio de paradigma, de prisma interno. Es como si progresivamente nos fuéramos cambiando las lentes con las que observamos el mundo que nos rodea y a nosotras/os mismas/os.
Ser para educar. Ser plena, viva, autónoma, consciente, respetuosa, intuitiva para educar  seres plenos, vivos, autónomos, conscientes, respetuosos, intuitivos.
La educación (del latín e-ducere: guiar, sacar fuera, conducir) es un proceso de acompañamiento activo, donde la persona adulta proporciona seguridad, cobijo, atención, soporte –emocional, cognitivo y espiritual- a las personas que lo requieren. Educar, desde la pedagogía libre, es el camino conjunto en que las/os educadoras/es y las/os alumnas/os caminan juntas/os, se alimentan mutuamente, se respetan, se transmiten amor. Es un proceso bidireccional en el que nadie es más importante que el otro. Es cierto que como seres más maduros poseemos conocimientos más avanzados y elaborados que nos permiten preparar materiales y disponerlos en el espacio para permitir que las/os alumnas/os los tengan a su alcance, pero quien inicia el proceso de acercamiento a éstos son las/os propias/os alumnas/os. Es su motivación interna, su interés, su elección lo que posibilita que un determinado material se convierta en objeto de su manipulación y estudio. Esta autonomía interna yace en la esencia de toda la existencia.
La existencia es fascinante principalmente por su capacidad autorreguladora y autónoma. Humberto Maturana y Francisco Varela usaron el lenguaje para poner palabra a este fenómeno complejo y circular que alberga Vida en su raíz etimológica: autopoiesis (del griego αυτο-, auto, ‘sí mismo’, y ποιησις, poiesis, ‘creación’ o ‘producción’). Este concepto fue aplicado, en un principio, a la biología para después ser extrapolado a otras disciplinas, entre ellas, la educación. La autopoiesis hace referencia a la capacidad de todo ser vivo de autogenerarse, autoregularse, autoproducirse. Es una oda a la pulsión de vida interna que todos los organismos vivos tenemos como principio inherente a nuestra existencia. La autonomía que lleva implícita esta  capacidad autocreadora refuerza la confianza y seguridad propia con la que debemos pintar nuestras vidas. Entregarnos a  nuestra habilidad para autogenerar y autogestionar nuestro proceso vital no es un acto de fe ciega, más una conexión interna con nuestro ser real, verdadero, vivo, amoroso.

dilluns, 24 d’octubre de 2011

Libertad y límites

«….la existencia humana y la libertad son inseparables desde un principio.»
Erich Fromm. El miedo a la libertad.

Hablar de libertad y límites a la vez puede parecer paradójico, y sin embargo no lo es. Son dos partes de un Todo más amplio y complejo. Es aquello que ya decía Edgar Morín en su libro El pensamiento complejo, «El todo es más que la suma de sus partes». No hay que confundir libertad con libertinaje, ni límites respetuosos con límites autoritarios.
Los límites respetuosos –que son los que nos atañen- surgen del análisis atento de los espacios y de la escucha activa de las personas que los habitan, también de la flexibilidad y la capacidad de ajustarlos al momento y la persona, o a veces, incluso de redefinirlos todos por completo. Los límites, en pedagogía libre, sirven para definir los espacios, para acotar el uso de ciertos materiales más delicados, para establecer dinámicas de funcionamiento interno, para relajar el ambiente y así permitir centrar la atención y la conciencia en tareas más creativas y experimentales.
La adquisición de los límites posibilita que ellas y ellos se sientan parte activa del espacio y de las actividades que llevan a cabo. Los límites no son rígidos e inflexibles sino que pueden ser moldeados, dilatados e incluso suprimidos en función del momento de la persona, del grupo o de las características puntuales de algún espacio. 
Entender los límites como normas abstractas, inquebrantables y externas a las personas que los vivencian, dificulta el proceso de apropiarnos de ellos y hacerlos parte de nosotros. En pedagogía libre, los límites son estructuras verbales destinadas a segurizar el individuo, el entorno y todo lo que se halla en él. Son plásticas y orgánicas para que puedan ser interiorizadas por las/os niñas/os de manera que ellas/os se sientan parte activa en su elaboración. Es básico que perciban estas estructuras como parte de las dinámicas que tienen lugar en la Vida y en sus procesos, que se sientan seguras/os en su manejo. Para ellas/os ver los límites como estructuras universales dentro de su micromundo les ayuda a vivenciar un cierto nivel de orden y control en sus dinámicas diarias, y de esta manera pueden llegar a relajarse y entregarse a sus experiencias, juegos y vivencias. Este proceso de segurizarse internamente propiciará una mayor adaptación al espacio y una mejor autonomía en el manejo de sus leyes.

dissabte, 15 d’octubre de 2011

Ritmos propios

Respetar los ritmos propios de cada persona es fundamental para su desarrollo integral. Acompañar desde el comprender y el sentir que cada ser posee su propia idiosincrasia permite que las niñas y los niños se sientan relajadas/os en su día a día, respaldadas/os en su propio camino, amadas/os por ser quién son. La diversidad implica también saber flexibilizar ciertas normas pautadas para el espacio para poder brindar una atención de calidad y respeto. Así, las/os niñas/os se entregan a su evolución sin presiones, condicionamientos ni rígidas pautas de acción que no hacen sino coaccionar su proceso creativo. En este construirse paulatinamente y segurizadas/os por un entorno respetuoso que cubre sus necesidades básicas de amor, cobijo y apego, aprenden a desarrollar su propia autonomía e independencia.